Al hablar de una organización o empresa actualmente, ya no se visualizaba únicamente a hombres dirigiendo o laborando, sino se visualiza mujeres en diferentes posiciones o puestos en una organización; como líder, compañera, trabajadora, etc.
Cabe señalar que esta visualización, es un presente organizacional que se vive constantemente, del cual ningún hombre se salva, pero si lo reconoce.
Las mujeres, a parte de ser empleadas, jefas, coordinadoras o líderes son también madres, quienes compaginan de manera, hasta simultánea, los labores del hogar y su profesión.
Las mujeres aprovechan oportunidades, su linaje, pero sobre todo defienden, mantienen y sacan adelante aquello que las hace únicas, su género, su empresa y porque no decirlo… su familia.
Sin embargo, este artículo pretende no solo resaltar a estas mujeres que son conocidas en la vida pública de nuestro país, sino aquellas que tal vez no lo son, pero que son igual o más importantes, a las micro y pequeñas empresarias.
¿Quién no ha visto a la Señora de la esquina que vende memelas y quesadillas o la que vende por catálogo el perfume, zapatos o trastes de plástico?; todos hemos tenido el placer de conocerlas, mujeres empresarias que por necesidad inician un negocio, pequeño o grande, que ayuda a sacar adelante su principal empresa, la familia. Es ineludible el relacionar a la mujer con la idea de la maternidad, posiblemente, es una idea sociocultural; no obstante debe ser resaltado, sin menos preciar a las jóvenes profesionistas que escalan cumbres para ser reconocidas en el mundo laboral.
Estas mujeres micro o pequeñas empresarias son líderes, organizadas, visionarias con deseos de grandeza, porque se les ve cuando se reúnen para solicitar un crédito, o cuando buscan mejoras para su negocio o simplemente, para ser compañeras de la vida que día a día enfrentan, la realidad de ser cabezas de familia con la obligación de sacar adelante a esposo, hijos, hermanos, padres.
El ver a una mujer como líder empresarial exige una reflexión de igualdad, en la cual se rescata las habilidades y talentos que tiene para responsabilizarse en emprender una empresa. También exige al hombre el ser más competitivo porque ahora no lucha con un igual, hablando del género, por un puesto o liderazgo, sino pelea hombro a hombro con el ser puede hacer más cosas a la vez.
Por lo anterior, debemos preguntar: ¿De dónde una mujer saca la fortaleza, las ganas y los deseos de superarse en un mundo que a pesar del tiempo sigue siendo machista?. Y por último, ¿Cómo puede hacerse responsables de dos empresas, la profesional y la familiar, simultáneamente?
mujer lider - mujer independiente - mujeres empresarias - mujer como lider empresariales - trabajo