Anemia


anemia  
EL tipo y gravedad de la misma esta representado por la relación entre el número de glóbulos rojos y la cantidad de hemoglobina que éstos contienen.

Varias son las causas que provocan esta enfermedad; una de ellas puede ser una hemorragia aguda o crónica; en estos casos la perdida de sangre produce una disminución de los glóbulos rojos y por tanto de hemoglobina, lo cual provoca una deficiente oxigenación del organismo. Los pacientes están pálidos, la presión arterial es baja y hay trastornos en la conciencia; si la hemorragia no es detenida puede sobrevenir la muerte.

Otra forma de Anemia es la “perniciosa” en personas afectadas, el proceso normal de regeneración de los elementos constitutivos de la sangre se produce de manera lenta y anormal, produciendo en ellos lesiones típicas en la mucosa de la boca y el estomago, debilidad marcada y lesiones nerviosas de tipo neurítico; el curso de la enfermedad es progresivo hasta la muerte si no se interviene pronto con una terapéutica adecuada.

Existen también anemias producidas por la carencia de hierro en el organismo, ya sea porque la utilización de éste no se produce normalmente, o porque es insuficiente la cantidad de hierro contenida en los alimentos ingeridos.

Los trastornos que se observan son notable palidez en la piel y en las mucosas, irritabilidad, somnolencia, cansancio.

Existe por último la llamada anemia hemolítica producida por la disminución de glóbulos rojos que son destruidos por el organismo. Los enfermos presentan una característica coloración amarillenta en la piel y las mucosas (Ictericia).

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