La forma en que cuidamos de nuestras manos, muchas veces, indica cómo cuidamos de nuestra higiene, estética y salud personal en general.
La mala alimentación, el estrés o el mal hábito de morderse las uñas puede ser el principal factor que nos aleje de aquellas “manos soñadas”. Para muchas mujeres, tener manos con uñas prolijamente pintadas y arregladas parece ser algo fuera de su realidad. Lo cierto es que algunos datos básicos podrían ayudar a cuidar la apariencia de las uñas de manera sencilla.
En primer lugar, es preciso realizar una dieta balanceada con cantidades adecuadas de vitaminas, minerales y proteínas. Para evitar la deshidratación de las uñas es primordial beber mucha agua y es necesario el consumo de vitamina A, hierro y proteínas para fortalecerlas.
La limpieza de las manos es fundamental. Lavar las manos con agua y jabón y el cepillado suave debajo de las uñas evita la formación de bacterias que debilitan su superficie. Secreto: para limpiar y blanquear las uñas al mismo tiempo puede pasarse debajo de ellas un algodón con agua oxigenada. Para endurecerlas hay que remojarlas diariamente en aceite de oliva tibio.
También es importante evitar el contacto directo con productos químicos mediante el uso de guantes de goma, limar las uñas sólo cuando estén secas dándoles forma recta para fortalecerlas y finalmente aplicar esmalte fortalecedor.
Las uñas soñadas solo precisan constancia.
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